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TEXTO
DE CONTRATAPA:
Aquí
se relata el nacimiento de la idea de comunicación,
su emergencia ciega, a través de una serie de artículos
sobre diversos temas, con una perspectiva recurrente: su conjunto
y su lectura constituyen una variación (sin duda incompleta
pero sistematica) sobre el tema de Hermes.
Partiendo
de las matemáticas y de una hipótesis sobre
la génesis intersubjetiva del milagro griego, tesis
perceptible en el juego del diálogo platónico,
se vuelve a ellas para cerrar un primer ciclo, demostrando
el rigor de la organización leibnitziana. La abstracción
más alta nace de una aguda exigencia respecto de la
mejor comunicación posible, que, en la época
clásica, se establece sobre un soporte matemático.
Dos
maneras hay de dar cuenta de la alianza clásica entre
pensamiento matemático y comunicación: desde
el punto de vista de la conciencia, como en Descartes, o a
través del concepto, como en Leibniz; diálogo
del que la modernidad busca la salida.
El
método estructural diseña, para cerrar un segundo
ciclo, las geodésicas de la razón clásica,
reducida a una razón regionalizada. Las matemáticas
ya no son un soporte, sino un diccionario. Puede, entonces,
traducirse: historias de viajes, cuentos infantiles, leyendas
populares y sueños de alquimistas. Pueden atisbarse,
también, los grafos cerrados de una geometría
de la locura.
Comunicar
es viajar, traducir, intercambiar: ponerse en la perspectiva
del otro, asumir su palabra como versión, no tan sediciosa
como transversal, negociar recíprocamente objetos embargados.
He
aquí a Hermes, dios de los caminos y las encrucijadas,
de los mensajes y, finalmente, de los mercaderes.
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