|
TEXTO
DE CONTRATAPA
Es un
hecho cotidiano poner la mirada en los seres humanos de un
modo más o menos circunscripto según el punto
de vista de quien mire. Como consecuencia de esa mirada somos
convertidos en consumidores, votantes, público, soldados,
pueblo, en fin, instrumentos. Respecto de esa circunstancia,
Husserl se pegunta: ¿El proceso de humanización
es necesariamente privilegio de unos pocos? ¿no hay
un camino posible hacia la conversión humanizante?
¿Los seres humanos están condenados a ser "medios"
para unos pocos que se consideran "fines en si mismos"?
Se pregunta,
pues, por la posibilidad de la plenificación personal
de todos y cada uno de los seres humanos vivientes y por vivir:
Según Husserl, para que tal posibilidad se efectivice,
los sujetos deben saberse fuentes de los significados con
que configuran el mundo. Ese saber incluye la responsabilidad
para consigo mismo y por todos los demás.
Husserl
no nos legó su reflexión sobre el Estado (al
que concibe como una mera etapa en el proceso de comunitarización)
como una teoría organica, sinó a través
de afirmaciones esporádicas. Es formidable obra de
Karl Schuhmann haber hallado el hilo conductor que convierte
esas piezas dispersas en un mosaico coherente, articulando
así una exposición objetiva, pero también
crítica.
El pensamiento
político de Husserl es comprendido aquí en relación
al de sus antecesores y al de sus contemporáneos, así
como también a la compleja temática que configura
una teoría del Estado.
|