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TEXTO
DE CONTRATAPA:
García
Márquez, con Cien años de soledad,
se ha elevado de pronto como su personaje Remedios la Bella.
Rara vez obra alguna fue un acontecimiento de tales proporciones
ni accedió tan raudamente al espladarazo de la crítica
internacional. Algo hay aquí de epifanía. Es
como si el libro hubiera venido a colmar un vacío ya
intolerable en la apetencia de lectores y escritores, como
si hubiera golpeado en el epicentro de una gran tensión,
causado el inmediato relajamiento y restaurado la certidumbre
del goce en la embotada conciencia poética del hemisferio.
Con
el ejemplo de García Márquez ganamos la certidumbre
de que tanto la originalidad probable como también
el porvenirabierto de la nueva narrativa latinoamericana radican
en el hecho de que aquí loa novela está regresando
a los orígenes del arte del relato, encaminándose
sin vacilaciones al reencuentro del mito.
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